SPORTSHUB / GUÍAS DE USO Y CUIDADO
Tu chaleco. Bien ajustado.
Un ajuste ceñido, el equipo bien repartido y unos cuidados sencillos. Todo lo que necesitas para empezar a disfrutarlo.

Encuentra tu ajuste.
Haz la primera prueba con la camiseta y el equipo que utilizarás habitualmente. Ajusta poco a poco.Haz la primera prueba con la camiseta y el equipo
que utilizarás habitualmente. Ajusta poco a poco.
Comprueba tus medidas
Mide tu contorno de pecho como indica la guía de tallas de la ficha de tu chaleco. Usa esa tabla concreta: la talla de tu ropa habitual puede ser distinta.
Pruébalo con tu equipo
Afloja las regulaciones, coloca los flasks llenos y reparte tu carga habitual. Ponte el chaleco y cierra las sujeciones frontales sin forzarlas.
Ajusta de forma gradual
Regula los cierres y los ajustes que incluya tu modelo hasta sentirlo ceñido y estable. Camina y mueve los brazos para comprobar que acompaña tus movimientos.
Debe quedar estable y permitirte respirar con normalidad y mover los brazos. Ajustado no significa doloroso: si notas presión incómoda, revisa la regulación y consúltanos.
Prepara tu primera salida.
Una carga equilibrada y bien sujeta ayuda a que el chaleco se mueva contigo.Una carga equilibrada y bien sujeta
ayuda a que el chaleco se mueva contigo.
Equilibra la carga
Reparte el peso entre ambos lados y sujeta el material para que no quede suelto. Evita concentrar todo el peso en un solo bolsillo.
Deja lo esencial a mano
Coloca la hidratación y la nutrición en bolsillos accesibles. Comprueba que los flasks están cerrados y sujetos antes de salir.
Revisa sobre la marcha
Al beber o cambiar la carga, puede variar el ajuste. Retoca las regulaciones si lo necesitas para mantener el chaleco estable.
Los bolsillos, los cierres y las regulaciones cambian según el modelo. Revisa sus instrucciones antes de utilizar cada sistema.
Cuídalo entre salidas.
El sudor, las sales y la humedad se acumulan en tejidos y cremalleras. Una rutina suave ayuda a conservarlos.El sudor, las sales y la humedad se acumulan en tejidos
y cremalleras. Una rutina suave ayuda a conservarlos.
Vacía y aclara
Saca todo el material y retira los sistemas de hidratación. Después de una salida con mucho sudor, aclara el chaleco con agua templada, especialmente las cremalleras.
Lava con suavidad
Cuando necesite un lavado, hazlo a mano con agua templada y jabón suave apto para el tejido, siguiendo la etiqueta. Aclara hasta eliminar los restos.
Seca al aire
Deja secar el chaleco en un lugar ventilado, a la sombra y lejos de radiadores. Guárdalo solo cuando esté completamente seco.
Evita suavizantes, lejía, secadora y fuentes de calor. No lo retuerzas. Usa la lavadora solo si la etiqueta de tu modelo lo permite y siguiendo sus indicaciones.
Tus dudas, resueltas.
¿Es normal sentirlo muy ceñido al estrenarlo?
Sí. El chaleco busca un ajuste cercano al cuerpo para limitar el movimiento y los rebotes. Si tus medidas encajan en la guía de su ficha, esa debería ser tu talla. Revisa el ajuste con tu equipo habitual y consúltanos si tienes dudas.
¿Cómo sé si está bien regulado?
El equipo queda estable, puedes respirar con normalidad y mover los brazos cómodamente. Si rebota, equilibra la carga y ajusta progresivamente las regulaciones de tu modelo.
Estoy entre dos tallas, ¿cuál elijo?
Consulta la tabla y las indicaciones de la ficha del modelo. Si tus medidas quedan entre dos tallas, escríbenos con el modelo y tu contorno de pecho antes de decidir: el ajuste puede variar entre modelos.
¿Puedo lavarlo en la lavadora?
Prioriza el lavado a mano. Utiliza la lavadora únicamente si la etiqueta de tu chaleco lo permite y con el programa y la temperatura indicados. Evita la secadora.