SPORTSHUB / GUÍAS DE USO Y CUIDADO

Tu chaleco. Bien ajustado.

Un ajuste ceñido, el equipo bien repartido y unos cuidados sencillos. Todo lo que necesitas para empezar a disfrutarlo.

Chaleco de hidratación Salomon Active Skin 8 visto de frente
El ajuste se adapta a cada modelo y a tu carga.

Encuentra tu ajuste.

Haz la primera prueba con la camiseta y el equipo que utilizarás habitualmente. Ajusta poco a poco.Haz la primera prueba con la camiseta y el equipo
que utilizarás habitualmente. Ajusta poco a poco.

Comprueba tus medidas

Mide tu contorno de pecho como indica la guía de tallas de la ficha de tu chaleco. Usa esa tabla concreta: la talla de tu ropa habitual puede ser distinta.

Pruébalo con tu equipo

Afloja las regulaciones, coloca los flasks llenos y reparte tu carga habitual. Ponte el chaleco y cierra las sujeciones frontales sin forzarlas.

Ajusta de forma gradual

Regula los cierres y los ajustes que incluya tu modelo hasta sentirlo ceñido y estable. Camina y mueve los brazos para comprobar que acompaña tus movimientos.

Debe quedar estable y permitirte respirar con normalidad y mover los brazos. Ajustado no significa doloroso: si notas presión incómoda, revisa la regulación y consúltanos.

Prepara tu primera salida.

Una carga equilibrada y bien sujeta ayuda a que el chaleco se mueva contigo.Una carga equilibrada y bien sujeta
ayuda a que el chaleco se mueva contigo.

Equilibra la carga

Reparte el peso entre ambos lados y sujeta el material para que no quede suelto. Evita concentrar todo el peso en un solo bolsillo.

Deja lo esencial a mano

Coloca la hidratación y la nutrición en bolsillos accesibles. Comprueba que los flasks están cerrados y sujetos antes de salir.

Revisa sobre la marcha

Al beber o cambiar la carga, puede variar el ajuste. Retoca las regulaciones si lo necesitas para mantener el chaleco estable.

Los bolsillos, los cierres y las regulaciones cambian según el modelo. Revisa sus instrucciones antes de utilizar cada sistema.

Cuídalo entre salidas.

El sudor, las sales y la humedad se acumulan en tejidos y cremalleras. Una rutina suave ayuda a conservarlos.El sudor, las sales y la humedad se acumulan en tejidos
y cremalleras. Una rutina suave ayuda a conservarlos.

Vacía y aclara

Saca todo el material y retira los sistemas de hidratación. Después de una salida con mucho sudor, aclara el chaleco con agua templada, especialmente las cremalleras.

Lava con suavidad

Cuando necesite un lavado, hazlo a mano con agua templada y jabón suave apto para el tejido, siguiendo la etiqueta. Aclara hasta eliminar los restos.

Seca al aire

Deja secar el chaleco en un lugar ventilado, a la sombra y lejos de radiadores. Guárdalo solo cuando esté completamente seco.

Evita suavizantes, lejía, secadora y fuentes de calor. No lo retuerzas. Usa la lavadora solo si la etiqueta de tu modelo lo permite y siguiendo sus indicaciones.

Tus dudas, resueltas.

¿Es normal sentirlo muy ceñido al estrenarlo?

Sí. El chaleco busca un ajuste cercano al cuerpo para limitar el movimiento y los rebotes. Si tus medidas encajan en la guía de su ficha, esa debería ser tu talla. Revisa el ajuste con tu equipo habitual y consúltanos si tienes dudas.

¿Cómo sé si está bien regulado?

El equipo queda estable, puedes respirar con normalidad y mover los brazos cómodamente. Si rebota, equilibra la carga y ajusta progresivamente las regulaciones de tu modelo.

Estoy entre dos tallas, ¿cuál elijo?

Consulta la tabla y las indicaciones de la ficha del modelo. Si tus medidas quedan entre dos tallas, escríbenos con el modelo y tu contorno de pecho antes de decidir: el ajuste puede variar entre modelos.

¿Puedo lavarlo en la lavadora?

Prioriza el lavado a mano. Utiliza la lavadora únicamente si la etiqueta de tu chaleco lo permite y con el programa y la temperatura indicados. Evita la secadora.